Gracias a la activista Hansa Mehta, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se dice “los seres humanos” y no solo de los hombres. Aquella fecha de 1948 coincidió con una España donde las mujeres vivían en una dictadura franquista donde no podían divorciarse, debían pedir permiso para trabajar o donde la mujer soltera se consideraba, a efectos jurídicos, una menor.
Más información en: https://publico.es